septiembre 15, 2008

La necedad de decir lo indecible

Gabriela fue un nombre que siempre le gustó; pero se dio cuenta de eso hasta el día en que se lo prohibieron. Lo curioso, es que su amante, una mujer con este nombre, fue quien prohibió pronunciar esas ocho letras en el orden mencionado. ¿Entonces cómo llamarle, si al decirlo no obtendría la atención requerida? Comenzó por llamarla Gabriela con el pensamiento y a escondidas. Gabriela al enfadarse, al soñarla, al escribirle y Gabriela en cada momento que ella estaba lejos. Lo peor, llegó con la locura y necedad de llamar Gabriela a cualquier cosa que estaba a su alrededor. Nombró Gabriela a su almohada, a su colchón, a su comida preferida, a su casa, a su pecera, a su sillón, televisor, zapatos, camisas; todas las canciones que le gustaban ahora no tenían otro nombre; todas eran Gabriela. Olvidó todas las definiciones del idioma y con ello cada sílaba de las palabras. Perdió la conciencia al hablar, pero ganó la dicha de decir lo indecible, y eso era lo importante porque después de todo siempre fue su Gabriela.

septiembre 07, 2008

Ser un destello

Quémame con tu piel, hazme sentir otra vez. Incéndiame la razón para poder olvidar. Qué día es hoy en dónde estoy cómo soy Y esta noche sólo ser un ardor.
Ser un destello, La Barranca

De la música que se hace en México actualmente, la de La Barranca, es la mejor. Ya desde hace rato los vengo escuchando y aunque me atreví a conocerlos un poco tarde (por ahí del 2000), no he dejado de asombrarme.

Anoche estuvieron en el Pulque Para Dos, y fue un conciertazo, ya este año regresaron a su alineación original, José Manuel Aguilera (voz y guitara), Federico Fong (bajo) y Alfonso André (bateria), éste último no vino, pero aun así excelente música, casi dos horas y media.

Lo bueno de los conciertos es conocer gente nueva anoche no fue la excepción. Desde Cuerna(vaca), vinieron unos cuates realmente fans de La Barranca; se llaman Rogelio, Ivan, Lalo y Januari; y andan siguiendo al grupo cuando y hasta donde pueden. Con quien más hablé fue con Rogelio e Ivan y son a toda madre, después del concierto terminamos con la prensa esperando pasar al camerino y aunque esto no sucedió, Ivan consiguió que le firmaran el setlist de esa noche. Lo que me sorprendió y agradó de ellos, es que no sólo les gusta la música de La barranca, sino que están relacionados con muchas cosas de ellos, y hasta son casi vecinos de José Agustín y por supuesto leyeron La mosca en la Pared, aparte creo que son mestros por allá.

Buena noche ésta. Canciones viejas y muchas nuevas; la gente muy amable. José Manuel Aguilera es poca madre como músico y compositor. No por nada es de las pocas bandas que realmente hacen (y bien hecho) rock en México.